Drenaje percutáneo guiado por imagen: tratar determinadas colecciones de forma mínimamente invasiva

La Radiología Intervencionista permite diagnosticar y tratar determinados seromas, abscesos y otras colecciones mediante procedimientos precisos guiados por imagen y, en pacientes seleccionados, evitar una cirugía abierta.

La imagen médica no solo permite diagnosticar. En determinadas situaciones también puede convertirse en la herramienta que guía directamente el tratamiento.

La Radiología Vascular e Intervencionista es el área de la radiología que utiliza técnicas de imagen para realizar procedimientos diagnósticos y terapéuticos mínimamente invasivos, accediendo con precisión a la zona que necesita ser tratada.

Uno de estos procedimientos es el drenaje percutáneo de abscesos y colecciones, que puede realizarse bajo control ecográfico en determinados pacientes cuando una colección persiste, no responde al tratamiento conservador o presenta características que hacen recomendable su evacuación.

La Dra. Verónica Soto, especialista en Radiología Vascular e Intervencionista de HT Médica, explica cuándo puede estar indicado este procedimiento, cómo se realiza y por qué una valoración especializada puede ser importante cuando una colección no evoluciona como se esperaba.

Dra. Verónica Soto durante un procedimiento intervencionista guiado por ecografía
Dra. Verónica Soto durante un procedimiento intervencionista guiado por ecografía en HT Médica.

Cuando una colección no desaparece con el tratamiento conservador

La mayoría de las colecciones de partes blandas y muchos procesos infecciosos evolucionan favorablemente con medidas conservadoras. Dependiendo del caso, el tratamiento puede incluir antibioterapia, curas, seguimiento clínico y tiempo.

Sin embargo, existen pacientes en los que la evolución es diferente.

Una colección puede no disminuir, reaparecer después de haber sido evacuada, mantenerse durante semanas o asociarse a un proceso infeccioso que no responde adecuadamente al tratamiento pautado.

En estos casos es importante estudiar qué está ocurriendo antes de decidir el siguiente paso.

La ecografía permite valorar de forma dinámica aspectos como el tamaño de la colección, su contenido, la existencia de tabiques internos, las características de su pared y su relación con las estructuras próximas.

A partir de esa información y del contexto clínico del paciente, el especialista puede determinar si está indicado continuar con tratamiento conservador, realizar un drenaje percutáneo o valorar otras alternativas terapéuticas.

¿Por qué algunas colecciones dejan de reabsorberse?

Una colección reciente y de contenido fluido puede evolucionar de forma muy diferente a otra que lleva semanas presente.

Con el paso del tiempo, el organismo puede delimitar la colección formando una pared fibrosa alrededor de ella. El contenido queda entonces encapsulado y puede comenzar a organizarse o dividirse internamente mediante tabiques.

Esto puede dificultar su reabsorción espontánea y hacer que el simple vaciado de una parte de la colección resulte insuficiente.

En las colecciones infectadas existe además otro problema. El interior de una cavidad purulenta presenta unas condiciones diferentes a las de los tejidos vascularizados que la rodean. Por ello, aunque el tratamiento antibiótico pueda controlar la inflamación de los tejidos próximos, la cápsula puede hacer que no llegue al interior del absceso, haciendo necesario evacuar el foco cuando existe una colección susceptible de drenaje.

La decisión debe realizarse siempre de manera individualizada.

¿Qué tipos de colecciones pueden valorarse?

Entre las situaciones que pueden ser estudiadas por Radiología Intervencionista se encuentran:

  • Seromas persistentes tras determinadas intervenciones quirúrgicas.
  • Colecciones después de cirugía abdominal, de pared abdominal, mamaria o procedimientos estéticos.
  • Abscesos de partes blandas y de la pared abdominal.
  • Hematomas organizados que no se reabsorben adecuadamente.
  • Lesiones de Morel-Lavallée secundarias a traumatismos.
  • Adenopatías abscesificadas sin respuesta suficiente al tratamiento médico.
  • Linfoceles y colecciones postquirúrgicas recurrentes.
  • Quistes complicados y determinados abscesos subcutáneos.

La presencia de una de estas situaciones no significa necesariamente que deba realizarse un drenaje. El primer paso es siempre valorar clínicamente y mediante imagen las características de cada caso.

Seromas y colecciones después de una intervención quirúrgica o un procedimiento estético

Una de las situaciones que puede generar especialmente incertidumbre en el paciente es la aparición o persistencia de una colección después de una intervención.

Tras determinados procedimientos quirúrgicos pueden formarse seromas, hematomas u otras colecciones. Muchos evolucionan favorablemente, pero algunos persisten, reaparecen después de una evacuación inicial o comienzan a presentar signos de complicación.

Esto también puede suceder tras determinados procedimientos de cirugía plástica o estética.

Para estos pacientes puede resultar difícil saber cuándo la evolución sigue siendo esperable y cuándo es necesario realizar una valoración más específica.

La ecografía permite estudiar la colección y determinar si continúa siendo susceptible de seguimiento conservador o si existen características que hacen recomendable plantear una intervención.

El objetivo no es intervenir todas las colecciones, sino identificar cuáles necesitan tratamiento y seleccionar el procedimiento más adecuado para cada paciente.

¿Cómo se realiza un drenaje percutáneo ecoguiado?

Cuando existe indicación, el procedimiento puede realizarse mediante control ecográfico en tiempo real.

La ecografía permite visualizar simultáneamente la colección, la trayectoria de la aguja y las estructuras próximas. De esta manera, el especialista puede seleccionar un acceso seguro y dirigir el procedimiento con precisión.

Habitualmente se utiliza anestesia local y un acceso de pequeño calibre.

Además, al tratarse de un procedimiento ecoguiado, no se emplea radiación ionizante.

El tratamiento concreto dependerá de las características de la colección.

No todas las colecciones necesitan el mismo tratamiento

La Radiología Intervencionista permite adaptar el procedimiento al tipo de colección que presenta cada paciente.

Punción y aspiración

Puede utilizarse en determinadas colecciones simples, no tabicadas y con contenido suficientemente fluido.

Mediante una aguja se accede a la cavidad bajo control ecográfico y se aspira su contenido.

Colocación de un catéter de drenaje

Cuando existe mayor volumen, contenido purulento, recurrencia precoz o necesidad de mantener el drenaje durante un periodo determinado, puede ser preferible colocar un pequeño catéter.

El sistema permite evacuar progresivamente el contenido y, cuando está indicado, realizar lavados hasta conseguir la resolución de la colección.

Tratamiento de colecciones tabicadas

Algunas colecciones evolucionadas presentan tabiques internos que dividen la cavidad en distintos compartimentos.

En determinados casos puede plantearse tratamiento intracavitario para favorecer la comunicación entre esos compartimentos y facilitar un drenaje más completo.

Tratamiento de seromas o linfoceles recurrentes

En determinados seromas y linfoceles que reaparecen repetidamente puede ser necesario valorar estrategias adicionales destinadas a favorecer el cierre de la cavidad.

La elección de una u otra técnica depende de las características de la colección, su localización, su evolución y la situación clínica general del paciente.

Una intervención que también puede aportar información para el diagnóstico

El drenaje no tiene únicamente una finalidad terapéutica.

Cuando existe sospecha de infección, el material obtenido puede enviarse al laboratorio para realizar cultivo y antibiograma.

Esta información permite conocer qué microorganismo está implicado y valorar cuál es el tratamiento antibiótico más adecuado cuando sea necesario.

De esta forma, imagen, procedimiento intervencionista y microbiología pueden integrarse para ofrecer un tratamiento más dirigido.

¿Cuándo conviene solicitar una valoración especializada?

Una colección debe valorarse siempre dentro de su contexto clínico. Existen, sin embargo, algunas situaciones en las que puede ser conveniente realizar una evaluación específica:

  • La colección no disminuye en controles sucesivos.
  • Persiste o reaparece repetidamente.
  • Aparecen tabiques internos o engrosamiento de su pared.
  • Se producen cambios en la piel situada sobre la colección.
  • Existe una herida con salida persistente o intermitente de contenido.
  • Un proceso infeccioso no evoluciona favorablemente con el tratamiento pautado.
  • Existen dudas sobre si la colección necesita tratamiento o puede continuar en observación.

La valoración ecográfica permite determinar si existe indicación para realizar un procedimiento percutáneo o si es preferible mantener otra estrategia terapéutica.

¿Puede el drenaje percutáneo evitar una intervención quirúrgica?

En determinados pacientes, sí.

Cuando las características y la localización de la colección permiten un acceso seguro, el drenaje percutáneo puede proporcionar una alternativa mínimamente invasiva a una cirugía abierta.

Sin embargo, no todas las colecciones pueden tratarse mediante esta técnica.

Existen localizaciones que no permiten un acceso percutáneo seguro, situaciones clínicas que requieren otro tipo de tratamiento y pacientes en los que la cirugía continúa siendo la opción más adecuada.

Una de las funciones del radiólogo intervencionista es precisamente determinar qué pacientes pueden beneficiarse de estas técnicas y cuáles deben ser derivados a otro especialista.

La Radiología Intervencionista debe entenderse, por tanto, como parte de un abordaje multidisciplinar, no como un sustituto sistemático de la cirugía.

¿Cuándo es necesaria una valoración urgente?

Algunos signos clínicos requieren atención médica urgente y no deben esperar a una consulta programada.

Entre ellos se encuentran:

  • fiebre elevada acompañada de escalofríos;
  • progresión rápida del enrojecimiento o inflamación de la piel;
  • dolor intenso o claramente creciente;
  • deterioro importante del estado general.

Ante estos síntomas es necesaria una valoración médica urgente.

Radiología Intervencionista: de la imagen al tratamiento

El drenaje percutáneo es un buen ejemplo de cómo ha evolucionado la radiología moderna.

La imagen permite identificar una lesión, caracterizarla y determinar su relación con los tejidos circundantes, pero también puede utilizarse para guiar un tratamiento directamente hasta el lugar donde se encuentra el problema.

Esta combinación de conocimiento clínico, imagen médica y técnicas mínimamente invasivas es la base de la Radiología Vascular e Intervencionista.

Para la Dra. Verónica Soto, la clave está en valorar cada caso individualmente y actuar cuando existe una indicación clara: no todas las colecciones necesitan ser drenadas, pero aquellas que no evolucionan adecuadamente pueden beneficiarse de una valoración específica antes de que el proceso se prolongue o se complique.